Era un día particularmente caluroso, lo cual hizo mi trabajo más pesado. Satisfecho por haber terminado mi jornada laboral me dispuse a tomar el bus. El reloj se aproxima a la 1:00 de la tarde y en mi mente hago cuentas, ya el dinero no alcanza para nada.
Sumido en mis pensamientos comienzo a sentir mi cuerpo extraño, un dolor terrible me aqueja y no me puedo mantener en pie. Me desplomo y tengo la sensación de que alguien me toma por mis brazos y me acomoda suavemente boca arriba sobre la acera hirviendo. Me empiezo a desvanecer y lo único que puedo escuchar son las voces de extraños preguntándome si me encuentro bien. Todo se torna negro y dejo de escuchar...
Al cabo de un rato despierto y veo los ojos nerviosos de las personas que me rodean. "Qué me sucedió?" pregunto pero nadie me responde, lo único que hacen es tocarme y tratar de darme aire. "Llamen a la ambulancia" escucho a lo lejos mientras alguien mete sus manos en mis bolsillos buscando una identificación. "Estoy bien!" les digo al tiempo en que me pongo de pie pero nadie reacciona. Me siento sobre la acera y es en ese instante en el que caigo en cuenta de que no estoy "bien", estoy muerto...
Ya de pie observo atónito mi cuerpo inerte sobre el pavimento. Nunca pensé verme tan frágil, tan simple, tan poca cosa. Yo soy más que eso, soy más que un saco de carne, huesos y fluidos tirado en plena vía pública, tengo familia y amigos que me quieren, tengo esperanzas y sueños que no he cumplido, tengo descendientes que dependen de mi y de mi trabajo!!!
Un grupo de unas veinte personas me rodean, algunos me ven con cara de lástima, otros con cara de asco. Se forma una presa de vehículos frente a mi, todos los conductores y sus acompañantes desean ver el espectáculo del día por lo que avanzan muy lentamente, nadie se detiene a ver si puede ayudar en algo. Lo único que hizo falta fue que un niño tomara una rama y me picara en un ojo para terminar de sentirme como una rata de caño muerta carcomida por las moscas...
Llega la ambulancia, los paramédicos confirman lo que todos ya sabíamos, se trata de un cadáver. Uno de ellos me quita la bolsa plástica con la que un guarda del centro comercial muy amablemente me había tapado y me coloca una sábana blanca. Al rato llegó la prensa amarillista y me tomaron unas cuantas decenas de fotografías, mi desdicha ayudará a subir el número de ventas de su querido periódico al día siguiente y mi familia, al verlas, sentirán una profunda náusea.
Un vehículo se estaciona frente a mi, de el descienden dos agentes judiciales. Entrevistan a los testigos y colocan cintas amarillas en el área. El calor del sol quema mi ya no funcional piel y el olor a caucho quemado y gasolina torturan mis cada vez menos sensitivas fosas nasales. Han pasado dos horas y sigo tendido ahí, la tardanza de un juez que autorice el levantamiento de mi cuerpo prolonga mi humillación. La gente se ha dispersado, hace ratos que dejé de ser interesante...
Mi nombre era "Fulano de Tal" y hoy lunes 5 de mayo del 2008, entre la 1:15 y la 1:30 de la tarde, morí, de forma súbita, frente a Multiplaza en Guachipelín de Escazú, San José, Costa Rica. Solo les pido una cosa, si ven a un muerto en la calle recuerden que él también fue humano...
Sumido en mis pensamientos comienzo a sentir mi cuerpo extraño, un dolor terrible me aqueja y no me puedo mantener en pie. Me desplomo y tengo la sensación de que alguien me toma por mis brazos y me acomoda suavemente boca arriba sobre la acera hirviendo. Me empiezo a desvanecer y lo único que puedo escuchar son las voces de extraños preguntándome si me encuentro bien. Todo se torna negro y dejo de escuchar...
Al cabo de un rato despierto y veo los ojos nerviosos de las personas que me rodean. "Qué me sucedió?" pregunto pero nadie me responde, lo único que hacen es tocarme y tratar de darme aire. "Llamen a la ambulancia" escucho a lo lejos mientras alguien mete sus manos en mis bolsillos buscando una identificación. "Estoy bien!" les digo al tiempo en que me pongo de pie pero nadie reacciona. Me siento sobre la acera y es en ese instante en el que caigo en cuenta de que no estoy "bien", estoy muerto...
Ya de pie observo atónito mi cuerpo inerte sobre el pavimento. Nunca pensé verme tan frágil, tan simple, tan poca cosa. Yo soy más que eso, soy más que un saco de carne, huesos y fluidos tirado en plena vía pública, tengo familia y amigos que me quieren, tengo esperanzas y sueños que no he cumplido, tengo descendientes que dependen de mi y de mi trabajo!!!
Un grupo de unas veinte personas me rodean, algunos me ven con cara de lástima, otros con cara de asco. Se forma una presa de vehículos frente a mi, todos los conductores y sus acompañantes desean ver el espectáculo del día por lo que avanzan muy lentamente, nadie se detiene a ver si puede ayudar en algo. Lo único que hizo falta fue que un niño tomara una rama y me picara en un ojo para terminar de sentirme como una rata de caño muerta carcomida por las moscas...
Llega la ambulancia, los paramédicos confirman lo que todos ya sabíamos, se trata de un cadáver. Uno de ellos me quita la bolsa plástica con la que un guarda del centro comercial muy amablemente me había tapado y me coloca una sábana blanca. Al rato llegó la prensa amarillista y me tomaron unas cuantas decenas de fotografías, mi desdicha ayudará a subir el número de ventas de su querido periódico al día siguiente y mi familia, al verlas, sentirán una profunda náusea.
Un vehículo se estaciona frente a mi, de el descienden dos agentes judiciales. Entrevistan a los testigos y colocan cintas amarillas en el área. El calor del sol quema mi ya no funcional piel y el olor a caucho quemado y gasolina torturan mis cada vez menos sensitivas fosas nasales. Han pasado dos horas y sigo tendido ahí, la tardanza de un juez que autorice el levantamiento de mi cuerpo prolonga mi humillación. La gente se ha dispersado, hace ratos que dejé de ser interesante...
Mi nombre era "Fulano de Tal" y hoy lunes 5 de mayo del 2008, entre la 1:15 y la 1:30 de la tarde, morí, de forma súbita, frente a Multiplaza en Guachipelín de Escazú, San José, Costa Rica. Solo les pido una cosa, si ven a un muerto en la calle recuerden que él también fue humano...





20 Ideas:
cuando la muerte nos sonria, no nos queda mas que devolverle la sonrisa.
en un principio pense q eras vos
Decía el sabio que la muerte no debe temerse, porque cuando uno es, la muerte no existe; pero cuando la muerte es, ya uno no existe.
Volvemos a los temas recurrentes. Me acabas de sacar las lágrimas, y simplemente por que recordé la foto en ese periódico que omitia que la imagen ahí estampada me afecto, que ese carro volcado yo lo fui a comprar, el fulano de tal cambia, evidentemente, y esa gente no tiene la menor idea del daño que le causan a los que nos quedamos.
La vida es frágil, la muerte es lo único seguro, ojala que la mía sea rápida por que creo que lo peor que puede pasar (no solo para uno sino para todos los que nos rodean) es una larga agonía, aunq la vida por sí misma lo sea.
Salud por los ausentes!
Me hiciste llorar... Q triste esta esto, morir en la via publica si q sucks! Pero es peor morir en la via publica siendo Fulano y q nadie te recuerde ni te extrañe, pobrecito :(
Josefa:
Esa era la idea...
Rigo:
Esa frase me gustó!
Pri:
Salud!!!
Ali:
Según La Extra, a hoy no saben la identidad del mae ni de que murió. No se si será triste pero si me pareció humillante...
muy incierto el lugar donde nos vamos a encontrar con la muerte...
excelente post!!!
Saludos.
Jorge:
Felicitaciones y muchas gracias. Qué exquisita reflexión. Por alguna razón olvidamos que el "suceso" afectó a alguien que tuvo vida, sueños, seres amados y deja pendiente un sinfín de tareas.
Dignidad post-mortem... alguien debería enseñársela al mntón de vividores de la desgracia mercadeada que consumen morbosas las masas estúpidas que no se dan cuenta de que ellos son los que están ahí, sólo que se ven un tiempo antes de su tiempo!. Buenísimo y Salud!
MSB:
Si supiéramos donde vamos a morir nunca iríamos ahí!
Gracias por pasar por acá!
Julio:
Demasiadas gracias! Yo suelo ser muy seco pero de vez en cuando hay que ponerse en los zapatos de otros...
Como siempre, un gusto tenerte por acá!
Mi queridísimo Don Gabriel:
Tocaste un punto importantísimo, muchísimos de esos lectores deseosos de amarillismo vivirán lo mismo en carne propia... Nadie aprende por experiencia ajena...
Salud!!!
playazo
Mirá quien habla!
No entiendo el comentario del Burro. Playazo quién? Jorge, el muerto o los que comentamos?
Mano, excelente post, mi expectativa de la muerte no es diferente, luego viene el desden y finalmente uno se olvida de sí mismo poco a poco, entonces ya no importa quién sea o fue ese que esta allí tirado, mientras los camarografos y la gente corre en busca de el morbo de ser testigos y de la exclusiva.
nota aclaratoria: el termino playaso se lo dije al sr jorge fournier, no haciendo alusion a la sexualidad del mae, si no al asunto de que me llego el post, sumanente facil, pero muy humano.
Burro... andás emotivo?
mae aveces me agarra el plumero gacho, un dia de estos casi lloro viendo enchulame la maquina, ayer llore una q otra lagrima viendo un reportaje de canal 7 de uno chamacos q caminan dese las 2 am para ir al cole, q son de talamanca
Mirá vos, un burro sentimental, quién lo hubiera imaginado...
Buenísimo el post. Los periodistas, los lectores y televidentes, los que pasan, muchas veces olvidan que lo que yace ahí es un SER HUMANO, que como bien lo escribió usted, tiene familia y amigos que lo lloran, a los cuales irrespetan increíblemente. Con el dolor ajeno no se juega, ni se mercadea. Saludos
Hey, tenemos una nueva Ale! Bienvenida!
Gracias!
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